lunes, 7 de mayo de 2018

La educación, ¿medio o fin?

La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo.

Nelson Mandela


¿Medio o fin? depende del contexto y de quién lo diga, pero sobre todo depende de la razón de ser de cada uno. Hoy dedico unas líneas algo filosóficas al sentido de la educación.

En países menos desarrollados, la persona que logra una educación de 'calidad' tiene mayor libertad en su vida. Tendrá más opciones de conseguir trabajos y no será engañado por un sistema basado muchas veces en el engaño y la corrupción. De forma parecida ocurría en la Edad Media: un pueblo analfabeto era fácilmente manejado por la gente que poseía el conocimiento, en ese momento nobleza y, sobre todo, el clero.

La educación nos hace libres.

La educación iguala...o desiguala. La clave está en si se ha recibido una buena educación, una mediocre, o ni siquiera se ha recibido.

Quizá sea una de las reflexiones que sigo dando vueltas tras el pasado verano en el Chad. Ha pasado casi un año y todavía siguen sucediéndose las historias y los momentos en mi cabeza cuando tengo la suerte de parar y respirar. Además, el mes pasado me entrevistaron en Radio Ecca sobre la experiencia vivida y sobre lo que había supuesto para mi día a día en el aula mi colaboración en órganos educativos en este país de locura.

Por último, la educación humaniza.

¿Acaso no somos ya humanos? Bueno, sí. Pero, ¿no llamamos "animales" a los maleducados? A aquellas personas que realizan "salvajadas"... Incluso, la propia RAE recoge una acepción de "maleducado" como "incivil", es decir, una persona que no está civilizada.

Educar es un proceso que implica a la persona en su integridad, que la define, que la rescata de la opresión, de la esclavitud y del salvajismo.


Así lo expresa también la profesora de la Universidad de Stanford, Carol Dweck, que se plantea la manera en la que deberían aprender los alumnos y culmina con la necesidad de educar para crear una sociedad más igualitaria:


Para saber más:




jueves, 15 de febrero de 2018

¡Emociónate!

Solo una cosa es más dolorosa que aprender de la experiencia, y es, no aprender de la experiencia
Laurence J. Peter

Sabemos más.
Las investigaciones, las publicaciones, la experiencia... Todo ello hace que se sepa más sobre la educación y los métodos que hacen que el alumno aprenda de manera más profunda y real.

¿Por qué seguimos empeñados en quedarnos estancados?

Las indagaciones en el campo neuroeducativo, en las que se estudia el comportamiento del cerebro (órgano principal que interviene en el aprendizaje) en el ámbito educativo, resalta que el aprendizaje es claramente más significativo en el momento en el que intervienen las emociones. Para bien y para mal.

Esta circunstancia puede hacer que un alumno quede atascado en un concepto o incluso en una asignatura concreta, si el docente le produce rechazo o cada vez que lo intenta, le humilla.

Por otro lado, es posible generar interés, e incluso lograr un aprendizaje duradero y eficaz, si el maestro transmite contenidos o propone proyectos de trabajo que emocionen y satisfagan la curiosidad del alumno. Pero no ya solamente conseguir la motivación del alumnado mediante actividades y propuestas interesantes, sino que deben entrar en juego los sentimientos, la conexión emocional entre el profesor y los alumnos.

La relación existente entre el profesor y el alumno es fundamental para el propio proceso de aprendizaje. Múltiples estudios señalan que la incidencia de dicha relación tiene un impacto directo en el rendimiento del alumno.

Los filósofos clásicos ya intuían la importancia que tenía en el aprendizaje la relación del maestro con su aprendiz. No en vano, el propio Platón basa su obra en Diálogos que tiene el alumno con su maestro, a través de los cuales trata de alcanzar el conocimiento.

Por tanto, podríamos aprovechar esta relación para provocar la curiosidad en el alumno, para Educar en el Asombro, como indica la canadiense Catherine L'Ecuyer en su bestseller educativo. Se trata de fomentar el aprendizaje por descubrimiento, de que los alumnos conecten con sus propios gustos y de tratar de presentarles el aprendizaje como algo útil. La emoción tiene un papel fundamental en el aprendizaje.

Así nos lo muestra el Catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, Francisco Mora en esta entrevista, donde muestra cómo funciona el engranaje de nuestro cerebro e indica cuál podría ser el papel del docente en el proceso de aprendizaje:





Para saber más:

-Educación 3.0 Francisco Mora
-Ibarrola, B. (2015). Aprendizaje Emocionante. Neurociencia para el aula. Madrid: Biblioteca Innovación Educativa. SM
-L'Ecuyer, C. (2012). Educar en el Asombro. Barcelona: Plataforma Editorial.
-Morales, P. (1998). La relación profesor-alumno en el aula. Madrid: PPC


domingo, 3 de diciembre de 2017

¡Atrévete!

Hay alguien tan inteligente que aprende de la experiencia de los demás
Voltaire

Para cambiar la educación es imprescindible probar. La reflexión sobre el cambio es necesaria, pero debe estar acompañada por una acción.
Eso precisamente indicaba Einstein en relación a la búsqueda de soluciones para un teorema existente: "Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo".

Con esta idea en la cabeza, prosigo mi tarea educativa con la ilusión de dar con la clave de la mejor metodología o la manera idónea para llegar con mayor profundidad y significatividad a los alumnos del siglo XXI.

Así, aproveché la oportunidad que me brindó mi Trabajo de Fin de Máster para llevar a cabo una metodología innovadora denominada Flipped Classroom, comentada hace dos años en una de mis entradas.

En ella, realizo un proyecto de innovación pedagógica acompañado de un posterior análisis de los datos recopilados tras el planteamiento de esta nueva forma de alcanzar los contenidos.

El resultado y el desarrollo de la investigación puede leerse en el libro publicado por Editorial Académica Española:

Si buscas resultados distintos

La obra surge como respuesta a ese sentimiento de búsqueda de un método que responda a las necesidades de los tiempos en los que vivimos.

Si os atrevéis a echar un vistazo a un proyecto real que pueda iniciar el camino a futuras innovaciones en vuestras aulas, podéis adquirirlo, no solamente en la Editorial (cuyo enlace está en el título del libro), sino también en Amazon.

El autor de la portada es nada menos que un colaborador asiduo de maestrodelsigloxxi: Ignacio Tuset, que ha redirigido finalmente su carrera profesional hacia el Diseño Gráfico y la Fotografía. Aquí una muestra de su trabajo:
https://www.itcanph.com/



jueves, 26 de enero de 2017

¿Eres perfecto?

Si la perfección no fuera quimérica, no tendría tanto éxito
Napoleón

La personalidad anancástica o síndrome del perfeccionista es un rasgo de la personalidad caracterizado por una obsesión por el perfeccionismo y el orden. Este trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad obliga al sujeto a realizar sus tareas sin errores, y, por tanto, imposibilita la flexibilidad, la apertura e incluso, aunque parezca mentira, la eficacia.

Aunque existen personas como yo que nos gusta hacer las cosas bien y hay gente que puede presentar rasgos perfeccionistas, no todo aquel que se identifique con la necesidad de la correcta realización de cada uno de sus cometidos padece este síndrome. Estas serían las características principales para distinguir a la persona anancástica:

1. Perfeccionismo y minuciosidad
2. Hiperresponsabilidad
3. Tendencia al control y la previsión
4. Sentido exacerbado de la justicia
5. Hiperexigencia consigo y con los demás
6. Exagerada atención al qué dirán o pensarán los demás respecto a sí
7. Radicalidad, casi todo es blanco o negro, hay pocos grises en la vida
8. Anticipación ideativa con tendencia a la negatividad
9. Fácil frustración, vivenciando antes lo que falta por hacer que lo ya hecho

El afectado sufre un desgaste importante y puede derivar en el desarrollo de trastornos de ansiedad, depresivos o incluso afectivos.

Y es que cada vez cuesta más darse cuenta de la importancia de la equivocación. Me considero un defensor férreo del Errorismo. Si un experimento sale tal y como se había planteado, es una satisfacción, pero no se ha podido aprender nada. Fernando Polo, director de la agencia Territorio Creativo, especializada en transformación digital, afirma sobre el error: "El error es un mecanismo necesario y obligatorio en los entornos profesionales del siglo XXI, está en boga, somos incluso fans. Es seguro que fallarás así que mejor hacerlo cuanto antes y así saldrá más barato".

El mismo Thomas Edison argumenta la necesidad del error tras la pregunta de un periodista en la que le recordaba los casi mil fallos que tuvo antes de dar con el invento revolucionario del filamento de tungsteno: "No fracasé, solo descubrí 999 maneras de cómo no hacer una bombilla".






Para saber más:



García-Villamisar, Domingo & Álvarez Romero, M. (2007). El síndrome del perfeccionista: el anancástico. Almuzara.



domingo, 13 de noviembre de 2016

¿Los niños y los locos siempre dicen la verdad?

Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver
Proverbio judío



Sobre los locos no opinaré, pero está claro que los niños usan las mentiras desde que tienen uso de la razón.

Sí es cierto que hasta los 5-6 años, no son completamente conscientes entre la disonancia entre verdad y mentira y mienten a modo de imitación del adulto o para evitar un castigo, sin comprender plenamente la consecuencia de la mentira.

A partir de estas edades comienzan a caer en la cuenta de la diferencia entre verdad y mentira y empiezan a descubrir lo que pueden conseguir con una mentira. Pero no es hasta los 11-12 años donde realmente son conscientes de lo que conlleva en realidad el uso de la mentira y son capaces de ser más reflexivos sobre su empleo.

¿Por qué mienten los niños?
Principalmente, como se ha comentado previamente, para tratar de huir de un problema o escapar de un castigo. Sin embargo, también existen otras causas como alardear, proteger su intimidad o incluso ganar afecto.

Según el investigador Kang Lee, la mentira en el niño es un proceso natural que desarrollan desde edades tempranas. Forma parte del desarrollo emocional de los infantes.

¿Qué hacer con la mentira?

Sentido común. Cualquier ser humano es consciente del daño que produce la mentira, por lo que es importante ir educando en la importancia de decir la verdad desde que son pequeños.

En todo caso, es fundamental hablar con ellos sobre la mentira, expresando rechazo y desagrado hacia ella, ya que nunca es una buena excusa. Una vez has mentido, la confianza en lo que se diga a continuación disminuye y cuanto más frecuente sea, más difícil será creerle cuando realmente esté diciendo la verdad.

Es este el mayor problema de la mentira, sobre todo cuando la utilizas con seres queridos. Es muy difícil recuperar la confianza. ¿Hay esperanza para el mentiroso compulsivo? Como se ha indicado, muy difícil. No imposible, pero complicado.

Os remito la conferencia del investigador Kang Lee sobre las mentiras en los niños:




Para saber más:

Por qué mienten los niños. Educapeques.

Artículo El País. Mentiras de los niños.

Psicología Infantil. Por qué mienten los niños.


lunes, 2 de mayo de 2016

Educación en ¿Nuevas? Tecnologías

"La educación es el pasaporte hacia el futuro, el mañana pertenece a aquellos que se preparan para él en el día de hoy“

MalcomX

Según un estudio de EU Kids Online recogido en un artículo del diario ABC en el año 2013, el 11,9% de los niños de 9 y 10 años tienen un perfil en una red social. Un porcentaje que sube hasta el 43% para los preadolescentes de 11 y 12 años, un 75,2% entre los de 13 y 14 y un 88,9% entre los adolescentes de 15 y 16.

Es probable que estos porcentajes hayan aumentado incluso, ya que las tecnologías han cambiado por completo la manera de relacionarse de las personas. En realidad los niños y adolescentes están haciendo lo mismo que hacían las generaciones anteriores en esas edades solo que de una manera distinta. Se están relacionando. A partir de los 10 años, el grupo de iguales se va convirtiendo poco a poco en el centro de la vida del niño, y todo lo que suceda alrededor de ese círculo de amistad que irá cambiando hasta encontrar su sitio, será fundamental para el sujeto.

Ahora, en lugar de jugar al pilla-pilla en la calle, a la pelota en el parque, a las canicas en la acera, los niños y adolescentes chatean, se envían emoticonos, comparten fotos y vídeos a través de sus teléfonos móviles.

Es su forma de interactuar, sí, pero al igual que nuestra madre nos decía al salir por la puerta de casa: "No hables con extraños", o "A las 7 en casa", del mismo modo esta nueva forma de relación debe ser educada. De la misma manera que jugar en la calle tenía sus riesgos, tener un perfil en las redes sociales puede acarrear un gran peligro para la seguridad del niño y su entorno. Ejemplos de estos peligros podrían ser:
  1. Uso Abusivo o Adicción (la sociedad de la instantaneidad, que requiere que una pregunta tenga una respuesta inmediata).
  2. Interacción inadecuada entre iguales (comúnmente llamado Cyberbulling, donde se pueden recibir comentarios o amenazas hirientes desde el grupo de iguales).
  3. Acoso sexual desde un adulto (en Internet en ocasiones puedes empezar una relación y no saber con quién estás hablando).
  4. Amenazas a la privacidad (publicación y difusión de datos personales).
  5. Acceso a contenidos inapropiados (en Internet hay acceso libre a contenidos de todo tipo).
  6. Riesgos técnicos (virus).

Por ello, los niños deben ser advertidos de los riesgos en el uso de las redes sociales y guiados en su utilización para tratar de evitar los peligros mencionados.

Así, menciono algunas recomendaciones que se me ocurren para guiar a la correcta educación en las TIC:
  • En primer lugar, las Redes Sociales convencionales (Twitter, Facebook, Instagram...) son, por ley, para personas mayores de 14 años, por lo que mi primera recomendación sería tratar de respetar esa barrera impuesta por las instituciones.
  • Existen redes sociales alternativas para menores de 14 que pueden ser alternativas reales a las redes sociales convencionales: Disney Club Penguin, Banana Connection o el Club del Capitán Byte son algunos ejemplos.
  • Educar en la privacidad: leer con ellos la política de privacidad y condiciones de servicio. Asegurarse que conocen los riesgos de subir contenido a la red.
  • No compartir las contraseñas.
  • Si percibe algo extraño, comunicarlo al adulto inmediatamente.
Sin asustarse, pero estando alerta. Si echamos la vista atrás, simplemente hace 20 años, cuando prácticamente había 5 canales en la televisión, nunca habríamos imaginado la posibilidad de pantallas táctiles, o de poder comunicarnos con un amigo al otro lado del mundo con un clic. Pensemos entonces en el mundo que habrá dentro de 20 años. Ese mundo en el que nuestros niños serán adultos, donde esta forma de relacionarse habrá evolucionado de alguna manera que aún está por descubrir, pero cuyo camino ya se nos ha indicado. Debemos darles la oportunidad de hacerlo adecuadamente.


Para terminar con una sonrisa, un anuncio que muestra la brecha digital entre padres e hijos (es de hace años, pero mantiene la esencia).


domingo, 1 de noviembre de 2015

Caligrafía ligada, ¿realmente necesaria?

La escritura es la pintura de la voz
Voltaire

Parece ser que en Finlandia, país conocido en el entorno educativo como el modelo a seguir e ideal al que aspirar, se ha decidido que, a partir del curso que viene 2016-2017 se suprima del currículo la Caligrafía ligada para sustituirla por la mecanografía con teclado y la escritura, también a mano, de letra de palo.

Esta decisión viene dada por el avance de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, que con gran celeridad se van involucrando profundamente en la vida diaria de nuestra sociedad.
Además, la mayoría de las señales y de las palabras que se leen durante el día: libros, señales, carteles... está escrito en letra de imprenta; y la letra caligráfica parece que solamente se ciñe al ámbito escolar.

Por tanto, ¿para qué seguir manteniendo esta forma de enseñar a escribir que tan compleja resulta para muchos niños y que luego se abandona con rapidez?

Para fundamentar mi opinión primero me gustaría resaltar la importancia de la escritura a mano, ya que aunque las tecnologías obliguen a usar menos el bolígrafo, el propio acto de escribir es complejo e involucra tres procesos cerebrales: el primero sería el visual, por medio de la vista; el proceso motriz, trabajando la motricidad fina al agarrar el lapicero y hacer trazos sobre el papel; y el cognitivo-perceptivo, que permite interpretar la letra escrita como un símbolo con sentido. Estos procesos presentes en la escritura manual, se pierden a la hora de usar un teclado.
La mecanografía aporta otros procesos que pueden ser interesantes para el desarrollo de la persona y es lógico que cada vez se vaya fomentando más el uso del teclado desde edades más tempranas. Sin embargo, esos procesos presentes en la escritura manual se perderían.

El debate sobre la enseñanza de la escritura ligada frente a la de palo no es sencilla. Personalmente considero que se trata de un intercambio de opiniones entre lo pragmático y lo creativo. La sociedad incita a las personas a ser cada vez más competentes y eficaces, por lo que, ¿para qué aprender un tipo de escritura que no voy a volver a utilizar? Eso mismo ocurre con muchos aprendizajes que se realizan en el colegio: ¿para qué tocar la flauta?, ¿para qué me sirve hacer un collage?, ¿para qué sirve el silencio?

La escritura de palo, es estándar, igual para todos, no evoluciona; mientras que la escritura caligráfica parte de una base algo más estética y permite evolucionar hacia una caligrafía más personal. Escribir a mano siempre tendrá un sentido más personal, ya que la grafía es propia de cada uno. No puede negarse la diferencia que hay entre escribir una carta a un ser querido, transmitiendo sentimientos a mano o en ordenador. El sentido es diferente.

Si todos escribimos con letras estandarizadas, es posible que seamos más competentes, pero se estaría perdiendo una gran parte de la personalización de la escritura que sería irrecuperable en el futuro.

Os invito a ver esta charla en la que Jake Weidmann, maestro calígrafo y artista, defiende la necesidad de mantener la educación en la escritura manual:



Para saber más: